El juzgado mercantil de Lugo acordó abrir la fase de liquidación de Promotora de Alojamientos Lucenses S.A. (Proalsa), propietaria del Gran Hotel Lugo. La entidad ha sido declarada disuelta, por lo que la familia del fallecido constructor berciano Martínez Núñez queda al margen y será la administración concursal la que asuma todas las competencias.
La sociedad Promotora de Alojamientos Lucenses, propietaria del Gran Hotel de Lugo, inició la fase de liquidación, a la que se opusieron los hermanos Martínez Parra, principales accionistas. El Juzgado Mercantil ya ha anunciado el inicio de esta fase del concurso de acreedores y en el que declara disuelta la entidad.
Al no conseguir llegar a un acuerdo con el Banco Popular para que efectuara una quita de los 7,7 millones de euros que pide por la unidad productiva del Gran Hotel y al finalizar el plazo de un año que paralizaba la ejecución del embargo del edificio la administración concursal pidió el inicio de la fase de liquidación ya que ninguna de las ofertas sería suficiente para abonar la deuda al banco, a los empleados y al resto de los acreedores.

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El concurso de acreedores del Gran Hotel de Lugo entra en la fase de liquidación

El personal del Gran Hotel está preocupado por la continuidad de sus empleos ya que se ha hecho público que podría reducir parte de su plantilla, a través de un ERE. La intención inicial no pasar por cerrar un establecimiento que está generando ingresos y funcionando bien a pesar del deterioro cada vez más evidente de unas instalaciones que llevan años sin ningún tipo de reforma ni reposición de material.
Los trabajadores del Gran Hotel han expresado en los medios de comunicación su confianza en que esta liquidación non implique lo que calificaron de un “desguace del hotel” sino que los interesados en comprarlo presenten ofertas en firme para que pueda producirse una adjudicación y seguir en funcionamiento para evitar que la plantilla de vaya a la calle y los bienes y activos de esta compañía se pongan en venta. Los representantes de los empleados quieren solicitar al administrador concursal que se venda la unidad productiva a sabiendas de que la compañía que compre esta unidad de negocio tendrá que asumir importantes reformas.
Se espera que en fase de concurso de acreedores en la que se encuentra actualmente, que es la de la liquidación, sea más fácil que en la anterior de conseguir el objetivo de la viabilidad. Previsiblemente se retomarán las negociaciones para la venta directa del inmueble del Gran Hotel. Si no se encontrase un comprador en esta fase se procedería a su subasta.
El concurso de acreedores del Gran Hotel fue presentado hace un año, a instancias de un grupo de ex trabajadores a los que les deben indemnizaciones y salarios y que anunciaron su intención de solicitar la declaración del concurso como culpable con el objetivo de cobrar parte de lo que se les adeuda, ya que según los cálculos de los representantes de los empleados la liquidación de los activos no será suficiente para cubrir toda la deuda. Si por el contrario se declara el concurso culpable tendrían la posibilidad de cobrar.
Por su parte los accionistas minoritarios de la sociedad designaron como administradora a María Isabel Martínez Parra. La hija del constructor que levantó el edificio y sus asesores se negaron en todo momento a presentar el concurso de acreedores que le reclamaban el resto de los miembros de la sociedad hasta que lo hizo este grupo de extrabajadores.

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